A pesar de las tensiones geopolíticas y el monitoreo internacional, la operadora TEPCO mantiene el cronograma de liberación controlada al océano.
TOKIO, 6 de julio. /TASS/. Especialistas de la empresa energética japonesa Tokyo Electric Power (TEPCO) iniciaron la 21.ª fase de vertido al océano de agua industrial depurada procedente de la central nuclear Fukushima 1, consta en un comunicado de la empresa.
Hasta el 24 de julio, al igual que en ocasiones anteriores, está previsto verter al océano 7.800 toneladas de agua.
En 2023, el Gobierno de Japón decidió iniciar el vertido gradual de agua tratada, una operación que se prolongará entre 30 y 40 años. En cada fase se descargan alrededor de 7.800 toneladas.
El agua se somete a un proceso de depuración, pero sigue conteniendo tritio, que no puede eliminarse por completo. Antes de su descarga, su concentración se reduce, mediante la mezcla con agua marina limpia, hasta una cuarentava parte del límite de seguridad establecido por la Comisión Internacional de Protección Radiológica y el Gobierno de Japón, y una séptima parte del límite permitido para el agua potable por la Organización Mundial de la Salud.
A finales de junio, una delegación del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) encabezada por Rafael Grossi visitó la central para realizar una nueva inspección. Grossi volvió a subrayar que la organización está sumamente satisfecha con el proceso de vertido de agua de la central nuclear accidentada y que el nivel de tritio presente en ella, no solo es inferior al previsto y a las normas vigentes, sino también inferior al de las aguas vertidas por otras instalaciones nucleares de todo el mundo.
En marzo de 2011, un tsunami dejó fuera de servicio las instalaciones eléctricas y de enfriamiento de la central nuclear Fukushima 1, lo que provocó la destrucción de las vasijas de contención de tres reactores, explosiones y la liberación de grandes cantidades de sustancias radiactivas. Actualmente, el recinto de la central y las zonas adyacentes están prácticamente descontaminados. Sin embargo, en los reactores dañados se vierte constantemente agua para enfriar los restos de combustible nuclear fundido, agua que luego se filtra a través de las brechas con un alto nivel de contaminación radiactiva y se acumula. El agua se depura, se reutiliza para la refrigeración y se almacena parcialmente en depósitos situados en el recinto de la central.
