El mandatario advirtió sobre los límites de estas unidades y rechazó que los municipios desarrollen estructuras con funciones similares a las de una fuerza policial nacional.
El presidente de la República, José Raúl Mulino, expresó este sábado su rechazo al nuevo modelo de Policía Municipal implementado por algunos municipios del país y advirtió que estas unidades no deben asumir funciones propias de una fuerza policial nacional.
A través de su cuenta en X, el mandatario sostuvo que la Policía Municipal fue concebida originalmente para labores de vigilancia y protección de parques y monumentos, por lo que cuestionó la ampliación de sus atribuciones.
“Estoy en contra del nuevo concepto de policía municipal. Eso nació para cuidar parques y monumentos y no se puede transformar en otra policía”, manifestó Mulino.
El presidente también consideró que este modelo podría generar un problema institucional si otros alcaldes deciden crear estructuras similares con mayores facultades.
“Cada alcalde puede hacer lo mismo y sería un desastre”, afirmó.
Otro de los puntos señalados por Mulino fue la vestimenta utilizada por algunos agentes municipales, al considerar que podría generar confusión con los uniformes del Servicio de Protección Institucional (SPI).
“Ojalá se tumbe eso”, concluyó el mandatario.
Incidente en Hatillo reaviva el debate
Las declaraciones de Mulino se producen pocos días después del enfrentamiento registrado en el edificio Hatillo, donde agentes de la Policía Municipal intervinieron durante una protesta de exfuncionarios de la Alcaldía de Panamá que reclamaban el pago de prestaciones laborales y primas de antigüedad.
Durante los disturbios, el exfuncionario Alberto Llerena resultó gravemente herido tras recibir un golpe en la cabeza y tuvo que ser trasladado al Hospital Santo Tomás.
De acuerdo con sus familiares, Llerena fue sometido a dos intervenciones quirúrgicas debido a una hemorragia cerebral y permanece hospitalizado bajo vigilancia médica.
La familia presentó inicialmente una denuncia por presuntas lesiones personales y posteriormente anunció que prepara una querella para que el caso sea investigado como una presunta tentativa de homicidio.
La acción legal estaría dirigida contra el agente señalado de participar en la agresión, el director de la Policía Municipal y el alcalde de Panamá, Mayer Mizrachi.
Mizrachi evalúa posibles medidas
Tras lo ocurrido en Hatillo, el alcalde de Panamá reconoció que la actuación de los agentes municipales no correspondió con el modelo de intervención que busca para la institución.
Mizrachi indicó que esperará los informes de las Casas de Paz antes de determinar las medidas correspondientes, entre ellas posibles suspensiones de agentes.
La administración municipal ha planteado que la Policía Municipal debe tener como objetivos principales la prevención y disuasión de conflictos, evitando que las situaciones de tensión escalen hasta convertirse en hechos violentos.
El incidente ha colocado nuevamente bajo escrutinio el alcance de las funciones de estas unidades y el marco jurídico que regula su actuación.
¿Hasta dónde puede llegar una Policía Municipal?
El debate ahora se concentra en determinar cuáles son los límites de las funciones municipales en materia de seguridad y si estas unidades pueden desarrollar tareas que, por su naturaleza, correspondan a los cuerpos policiales nacionales.
Mientras Mulino sostiene que el nuevo modelo debe ser frenado, los municipios que han implementado estas estructuras deberán demostrar que su funcionamiento y las facultades otorgadas a sus agentes se mantienen dentro del marco legal vigente.
La controversia abre así una discusión de fondo sobre las competencias de los gobiernos locales, la seguridad ciudadana y la necesidad de establecer límites claros para evitar una duplicidad de funciones entre las autoridades municipales y los estamentos de seguridad del Estado.
