El fantasma de un aumento en el pasaje hacia el sector oeste de la capital ha quedado temporalmente en pausa tras una reunión clave entre el director general de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), Nicolás Brea, y los principales dirigentes de la provincia. En el encuentro se formalizó la instalación inmediata de una mesa de trabajo destinada a buscar salidas técnicas al asfixiante costo operativo que enfrentan los transportistas debido al alza sostenida de los hidrocarburos, situación que los gremios calificaron como actualmente inasumible para sus bases.
Durante la jornada, la dirigencia transportista manifestó que, si bien su intención no es generar conflictos ni medidas de presión, urge recibir un paliativo económico y una hoja de ruta clara ante la presión financiera que sufren los sectores selectivo, colectivo, de carga y turismo. Como muestra de voluntad al diálogo, los transportistas acordaron otorgar un periodo de una semana a las autoridades a la espera de una propuesta formal que alivie los costos de operación sin trasladar el peso de la crisis al bolsillo de los usuarios.
Por su parte, el director Nicolás Brea informó que en los próximos días se presentará una estrategia diseñada para estabilizar el sistema durante los próximos tres meses, mientras se evalúa el comportamiento del mercado energético. El titular de la ATTT fue enfático al subrayar que el compromiso del Gobierno Nacional es proteger a la población de cualquier incremento en la tarifa, trabajando en soluciones que den un respiro al sector transporte sin afectar la economía familiar de los miles de panameños que se desplazan diariamente desde el Oeste.
Como parte de los acuerdos alcanzados para aliviar la presión sobre el sector legal, la ATTT se comprometió a retomar de inmediato los operativos de fiscalización para combatir el transporte irregular o “piratería” y a continuar con los esfuerzos técnicos que permitan mejorar la fluidez en la circulación hacia Panamá Oeste y viceversa. Al finalizar el encuentro, Brea instó a los dirigentes a mantener una comunicación directa y permanente con la institución, reiterando que las puertas de su despacho permanecen abiertas para alcanzar soluciones consensuadas que garanticen la prestación del servicio sin interrupciones.