MOSCÚ, 5 de febrero. /TASS/. Una serie de siete erupciones solares de la clase X, que se registró durante cuatro días, está asociada con una única región activa durante el periodo de máxima actividad solar y no es nada extraordinario, declaró a TASS Iván Zimovets, investigador principal del Instituto de Investigación Espacial de la Academia de Ciencias de Rusia.
“El Sol se encuentra actualmente en la fase de máxima actividad, y este máximo se extiende en el tiempo, con una duración aproximada de dos a tres años. Por lo tanto, se esperan erupciones y eyecciones durante este periodo, incluyendo algunas potentes”, afirmó el científico.
Zimovets aclaró que las erupciones no ocurren en cualquier parte del Sol, sino en las llamadas regiones activas, asociadas con grupos de manchas solares y concentraciones de fuertes campos magnéticos. La serie actual está asociada a una única región que apareció en la parte visible desde la Tierra el 30 de enero y que luego se expandió rápidamente: el flujo magnético emergió adicionalmente del interior del Sol, se acumuló e interactuó con los campos y el plasma existentes, provocando su fuerte “entrelazamiento”.
El científico enfatizó que esta región activa es “la clase morfológica y magnética más compleja, de gran tamaño”, aunque “no ha batido récords”, y es precisamente la combinación de numerosos factores lo que la hizo “eficaz en términos de producción de erupciones”. Asimismo, los fenómenos de gran magnitud tienden a manifestarse en secuencias de eventos múltiples.
En cuanto a las perspectivas, el investigador señaló que es imposible afirmar con certeza si habrá nuevas erupciones potentes en esta región. Añadió que, según las observaciones, el ritmo de crecimiento de esta región activa se ha ralentizado, y la propia región, además de grandes eventos, produce muchas erupciones más pequeñas, liberando así energía. Enfatizó que, aunque no haya erupciones más potentes en esta región, eso no significa que no ocurrirán en un futuro cercano. Podría surgir otra región activa, que evolucionará a la misma escala o incluso a una mayor, y entonces ocurriría una nueva serie de erupciones. La más fuerte de esta serie fue una llamarada de clase X8.1. Zimovets estima que esta es una llamarada potente, pero está lejos de ser la más poderosa, ya que las erupciones solares también son mucho más fortísimas.