El vínculo entre el consumo de lácteos y el cáncer ha sido ampliamente estudiado en la literatura científica. En Panamá, donde se registran aproximadamente 7,768 nuevos casos de cáncer al año, con una incidencia cercana a 14 diagnósticos nuevos y 7 fallecidos por día que representa un importante desafío de salud pública.
Ante esta realidad, adoptar hábitos alimentarios saludables, representa un componente clave para el cuidado integral de la salud y el acompañamiento de los tratamientos médicos.
De acuerdo con datos del Instituto Oncológico Nacional (ION), el centro atiende a más de 5,200 personas anualmente, siendo los tipos de cáncer más frecuentes los de mama, próstata, cuello uterino, colon y estómago.
En este sentido, Francisco Herrera Morales, nutricionista de Productos Nevada, filial de Dos Pinos en Panamá, sostiene que “una alimentación equilibrada, basada en alimentos con alto valor nutricional, puede contribuir al fortalecimiento del organismo y a una mejor calidad de vida durante el proceso de la enfermedad”.
El nutricionista explicó que los lácteos aportan nutrientes esenciales proteínas de alto valor biológico, calcio, vitamina D, y en el caso de alimentos fermentados, microorganismos benéficos para la salud intestinal. Estos nutrientes son relevantes para el mantenimiento de la masa muscular, la salud ósea y el adecuado funcionamiento del sistema inmunológico. Por ello, productos como el yogurt natural, las leches fermentadas y los quesos frescos bajos en grasa suelen formar parte de las recomendaciones nutricionales dentro de una alimentación balanceada.
En cuanto a su consumo, se aconseja priorizar versiones sin azúcares añadidos. El yogurt natural y el kéfir, por ejemplo, pueden contribuir a una microbiota saludable, un aspecto especialmente importante para personas que cursan tratamientos oncológicos. Su inclusión diaria, en porciones moderadas, y como parte de las comidas o colaciones, puede integrarse de manera segura dentro de un plan de alimentación individualizado.
“Los lácteos pueden formar parte de una alimentación equilibrada tanto en la prevención como en el acompañamiento del cáncer, siempre que se seleccionen productos adecuados y se respeten las cantidades recomendadas”, afirma Herrera Morales nutricionista de Productos Nevada. “La clave está en entender que cuidar lo que más nos importa: su salud implica adoptar hábitos sostenidos, donde la nutrición cumple un papel fundamental”, puntualizó el nutricionista.