El Gobierno anunció este martes un paquete de medidas urgentes destinadas a proteger la economía doméstica frente a la volatilidad del mercado energético internacional.
Durante una comparecencia pública, el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, detalló que el Ejecutivo ha decidido absorber los costos crecientes para mantener inalteradas las tarifas del Metro y el MetroBus, además de garantizar la continuidad del subsidio al gas licuado de 25 libras y el esquema de estabilización eléctrica que beneficia a los hogares con menor consumo.
Esta estrategia de contención no se limita a las tarifas de servicios básicos, sino que se extiende hacia una estructura de vigilancia institucional con la creación de una Comisión de Alto Nivel. Este organismo, integrado por siete ministerios y la Contraloría General de la República, tendrá la tarea de diseñar alternativas ante la coyuntura y evitar prácticas de especulación que afecten el precio de los alimentos y el transporte de carga. Chapman enfatizó que el Estado redirigirá recursos para asegurar que los pasajes no experimenten incrementos, una medida que será discutida mañana en una mesa de diálogo con los gremios de transporte selectivo y colectivo.
Finalmente, el plan de contingencia oficial contempla un estricto programa de racionalización en el uso de vehículos estatales y la promoción del teletrabajo como vía para reducir la demanda de combustible. El Ministro advirtió que, debido a la naturaleza dinámica de los precios del petróleo, el Gobierno se mantiene en sesión permanente para evaluar medidas adicionales, que podrían incluir el escalonamiento de horarios en la administración pública y la gestión de vacaciones acumuladas para mitigar la movilidad ciudadana si la tendencia alcista persiste en las próximas semanas.