MAPFRE anunció la renovación de su identidad de marca como parte de la transformación que la compañía ha venido desarrollando en los últimos años para fortalecer su competitividad, modernizar su operación y adaptarse a un entorno cada vez más digital.
La nueva imagen mantiene los principales símbolos históricos de la aseguradora, pero los presenta con una estética más contemporánea, destacando un rojo más intenso, un trébol renovado y un logotipo en minúsculas que busca transmitir mayor cercanía y accesibilidad.
De acuerdo con la empresa, el cambio responde a una evolución real de su modelo de negocio, enfocada en una relación más directa, simple y personalizada con los clientes.
“Hoy somos una compañía muy diferente a la de hace diez años. Nos hemos preparado para competir en un mundo digital y conectado, sin dejar de priorizar a las personas”, señaló Antonio Huertas, presidente de MAPFRE.
La aseguradora ha reforzado su presencia digital y sus canales de atención, lo que ha permitido ofrecer experiencias más ágiles y adaptadas a las nuevas expectativas del mercado. Esta evolución ahora se ve reflejada también en la forma en que la empresa se presenta ante la sociedad.
La nueva identidad se implementará de manera progresiva en más de 40 países donde MAPFRE tiene presencia directa, incluyendo Panamá. El proceso abarcará oficinas, plataformas digitales, edificios corporativos y unidades de negocio especializadas, como reaseguros y grandes riesgos.
Según la compañía, esta renovación busca consolidar su posicionamiento como una aseguradora moderna, cercana y alineada con las nuevas demandas del sector financiero y asegurador a nivel global.