Todos tenemos derecho a ser parte de un gremio o grupo, si buscamos una definición, activismo o militancia es la dedicación intensa a alguna línea de acción en la vida pública, ya sea en el campo social, como en lo político, ecológico, religioso u otro.
Existe militancia de muchos tipos… Es muy común que cuando se acerque un periodo electoral aparescan los llamados activistas.
El activismo debe ser de carácter voluntario. Un profesor de la Facultad de Comunicación Social nos hacía leer unas cuartillas escritas por él, las cuales eran publicadas en un diario de la localidad.
En una de las cuartillas se tocaba el tema del activismo disfrazado. El personaje de una de estas historias organizaba protestas a cambio de vil metal u puestos de trabajo.
Este tipo de individuos no tienen moral, se valen de todo por conseguir los beneficios antes mencionados. Estos oportunistas se cuelan en todos lados, grupos de estudiantes, sindicatos, partidos políticos, ONG, entre mayor exposición social tengan, mayor lucro obtienen.
Si le dan seguimiento a estos personajes notarán que muchos contradicen sus supuestos principios. Podemos encontrar ejemplos de activistas que participan en una ONG que se dice ser antiimperialista pero reciben fondos de una transnacional farmacéutica.
O están los que se reclaman independientes, pero reciben financiamiento de algún político al que ellos suelen decir en sus discursos que son corruptos.
El oportunismo disfrazado de activismo es uno de los peores males de nuestra sociedad, ya que empañan a los que hacen este tipo de trabajos de manera voluntaria.