El Servicio Nacional de Migración de Panamá coordinó el traslado de 56 ciudadanos colombianos hacia Medellín el 1 de abril de 2026, aplicando las medidas de deportación y expulsión contempladas en la ley vigente. El grupo, compuesto por 49 hombres y 7 mujeres, fue movilizado desde el Aeropuerto Marcos A. Gelabert como parte del cumplimiento de la normativa migratoria del país.
Del total de ciudadanos, 35 fueron deportados por infracciones administrativas a la ley de migración, mientras que 21 fueron expulsados debido a sus antecedentes penales. Entre los delitos vinculados a estos individuos se encuentran el tráfico internacional de drogas, homicidio agravado, extorsión, robo de vehículos, estafa y el uso de documentación falsa. Algunos de los trasladados también presentaban registros por reingresar a territorio panameño de manera irregular.
Esta operación se ejecutó bajo el marco del Memorándum de Entendimiento entre Panamá y Estados Unidos. Este acuerdo busca fortalecer la cooperación binacional para garantizar que el flujo migratorio en la región se gestione de manera segura, ordenada y bajo el estricto cumplimiento de los marcos legales internacionales.