Panamá fue sede del Congreso ALAP PRILATIN 2026, un encuentro de alto nivel que reunió a especialistas internacionales, autoridades, líderes del sector tecnológico y representantes del sector privado para analizar los retos que enfrenta la región en materia de privacidad, ciberseguridad e inteligencia artificial.
Durante las jornadas se puso en evidencia el aumento de los ciberataques en sectores estratégicos, los riesgos asociados al uso de inteligencia artificial sin marcos éticos claros y la necesidad de fortalecer los sistemas de gobernanza de datos para proteger los derechos de los ciudadanos en entornos digitales cada vez más complejos.
Entre los temas abordados destacaron el uso responsable de la inteligencia artificial, la ciberseguridad como factor de competitividad, la implementación de la Ley 81 de 2019 en Panamá, los retos del cumplimiento normativo regional y los riesgos legales y reputacionales que enfrentan las organizaciones que no integran la privacidad como parte de su estrategia corporativa.
En ese contexto, Armando Lin, representante de la Asociación Latinoamericana de Privacidad (ALAP) para Panamá y Centroamérica, subrayó que “la protección de datos y la ciberseguridad dejaron de ser asuntos técnicos para convertirse en decisiones estratégicas que inciden directamente en la competitividad del país, la confianza de los ciudadanos y la sostenibilidad de los negocios en la economía digital”.
Especialistas coincidieron en que Panamá se encuentra en un momento clave para consolidar su rol como plataforma regional de servicios, hub logístico y centro de negocios, en un entorno donde la confianza digital es un factor determinante para atraer inversión extranjera y fortalecer la competitividad.
El Congreso ALAP PRILATIN 2026 dejó para Panamá una hoja de ruta orientada a fortalecer su ecosistema digital, avanzar en estándares internacionales de privacidad y preparar a empresas e instituciones públicas para los retos del uso intensivo de tecnologías basadas en inteligencia artificial.