Ante el progresivo deterioro de la producción de marañón en la región del Arco Seco, el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y el Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá (IDIAP) han puesto en marcha un plan estratégico de recuperación productiva y fitosanitaria. La iniciativa surge como respuesta a la drástica reducción de la productividad causada por un complejo de hongos altamente agresivos que amenaza la viabilidad económica de este fruto, considerado clave por su resistencia climática y valor nutricional.
El proyecto se centra en restablecer la capacidad del cultivo mediante la validación de material genético tolerante a enfermedades y la implementación de paquetes tecnológicos avanzados. Como parte de esta fase inicial, la Secretaría Técnica del MIDA en Los Santos, liderada por el ingeniero Diomedes Domínguez, realizó una jornada de capacitación dirigida a técnicos de las diez agencias agropecuarias de la provincia. En este encuentro, coordinado por el doctor Jorge Castro Villarreal del IDIAP, se abordaron aspectos críticos como el manejo de clones, sistemas de riego, podas, control de plagas y la transformación de la nuez para su comercialización.
Un componente fundamental de este esfuerzo es el respaldo internacional de la Agencia Brasileña de Cooperación (ABC) y la Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (EMBRAPA). Esta alianza permite a Panamá acceder a conocimientos especializados en la estandarización de prácticas agronómicas y manejo postcosecha, fortaleciendo las capacidades técnicas del país. Con esta intervención, las autoridades buscan no solo salvar un cultivo emblemático de las zonas secas, sino también asegurar la sostenibilidad económica y la seguridad alimentaria de las comunidades rurales panameñas.