Panamá y Costa Rica dieron un paso firme en el fortalecimiento de su seguridad regional al consolidar una alianza estratégica orientada a blindar la frontera común y enfrentar de manera conjunta al crimen organizado transnacional.
En el marco de una reunión bilateral de alto nivel, el ministro de Seguridad Pública de Panamá, Frank Alexis Abrego, y su homólogo de Costa Rica, Mario Zamora Cordero, reafirmaron su compromiso de profundizar la cooperación binacional, con énfasis en la protección del territorio y la seguridad de sus ciudadanos.
El encuentro, desarrollado en el sector de Paso Canoas, reunió a altos mandos de las fuerzas públicas de ambos países, quienes avanzaron en la articulación de estrategias conjuntas para combatir amenazas como el narcotráfico, la trata de personas y el contrabando, bajo un enfoque de acción coordinada e inteligencia compartida.
Como parte de la agenda, se inauguró un nuevo Centro de Operaciones del Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT) en Progreso, diseñado para fortalecer el monitoreo y control de la zona limítrofe mediante tecnología de vigilancia, incluyendo cámaras y drones, así como el intercambio de información en tiempo real entre ambas naciones.
Durante su intervención, el ministro panameño destacó que este esfuerzo conjunto “fortalece el control digital de la frontera y permite una respuesta más efectiva frente al crimen organizado”, subrayando además que la integración operativa entre ambos países eleva la capacidad de anticipación y reacción frente a las amenazas.
Por su parte, el ministro costarricense calificó la reunión como “efectiva y provechosa”, resaltando el valor de una cooperación policial sostenida que permita enfrentar, con mayor contundencia, las estructuras criminales que operan en la región.
Asimismo, se anunció la entrega de ocho vehículos para reforzar el patrullaje en el área, junto con el fortalecimiento de acciones conjuntas, incluyendo patrullajes coordinados en puntos estratégicos de la frontera.
Estas acciones se traducen en mayor presencia operativa, mejor capacidad de respuesta y más tranquilidad para las comunidades fronterizas, que dependen de una seguridad efectiva para su desarrollo diario.
Ambos ministros coincidieron en que la articulación de esfuerzos ha permitido mantener una frontera “tranquila, estable y en desarrollo”, y adelantaron que en próximos encuentros, incluyendo una reunión en San José, se impulsarán nuevos acuerdos para profundizar la cooperación en seguridad.
Este acercamiento binacional reafirma el compromiso de Panamá y Costa Rica de garantizar la seguridad de sus ciudadanos y envía un mensaje claro: la frontera no será espacio para el crimen, sino un territorio de control, cooperación y acción firme del Estado.