Con más de 12 mil personas beneficiadas, el proyecto “Manejo sostenible de la tierra y restauración de paisajes productivos en las cuencas hidrográficas de los ríos Chiriquí Viejo, Santa María y La Villa” concluyó con éxito hoy, consolidándose como una iniciativa importante para el desarrollo rural y la conservación de los suelos en las provincias de Veraguas, Los Santos, Herrera y Chiriquí.
Este proyecto, que benefició directamente a más de 2,812 personas y de forma indirecta a unas 11,248 en comunidades que dependen de la tierra y el agua para asegurar sus medios de vida, fue financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), implementado por el Ministerio de Ambiente (MiAMBIENTE) con apoyo técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y ejecutado por el Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe (CATHALAC) y Fundación Natura.
El ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, destacó en el taller de cierre del proyecto que esta iniciativa ha transformado la forma en que las comunidades cuidan sus tierras y producen alimentos. “Este proyecto nos recuerda que restaurar la tierra y proteger nuestras cuencas es una tarea que no termina hoy. Lo que hagamos hoy definirá la capacidad de Panamá para asegurar agua, suelos y el patrimonio natural del país. Gracias al apoyo del Presidente José Raúl Mulino, que ha dado su respaldo a la gestión ambiental y productiva del país, podemos seguir impulsando un modelo de desarrollo que combina sostenibilidad y bienestar para las comunidades rurales”, señaló.
El ministro Navarro, además, resaltó el trabajo de las cooperativas como la Asociación de Productores de Santa Marta en la cuenca del río Chiriquí Viejo, la Cooperativa Agropecuaria de Cañaveral en la cuenca del río Santa María, y la Cooperativa del Calabacito en la cuenca del río La Villa, que son ejemplo de cómo la ganadería y la agricultura climáticamente inteligente pueden convertirse en aliadas de la sostenibilidad. “No se trata solo de cumplir metas, sino de cambiar la forma en que usamos y gestionamos nuestros recursos”, añadió.
Los productores beneficiados a través de este proyecto recibieron insumos e infraestructura como plantones frutales, semillas, pastos mejorados, abonos orgánicos, viveros y cercas vivas, que han facilitado la implementación de sistemas agroforestales y silvopastoriles, restaurando suelos y diversificando la producción.
Adoniram Sanches Peraci, coordinador subregional de la FAO, resaltó que “todo este fortalecimiento y asistencia técnica no solo mejora la seguridad alimentaria y los medios de vida de las personas productoras, sino que también representa un paso concreto hacia la neutralidad en la degradación de la tierra”.
En tanto, el director general de CATHALAC, Freddy Picado Traña, destacó la importancia de integrar ciencia, tecnología y comunidades: “El Proyecto NDT representó una oportunidad estratégica para fortalecer capacidades locales, impulsar la gestión sostenible de los recursos hídricos y promover la adaptación al cambio climático”, afirmó.
Por su parte, Carla López Abello, presidenta de la Junta Directiva de Fundación Natura, destacó que, como socio ejecutor, trabajaron en el Componente 3 del proyecto, enfocado en mecanismos financieros innovadores para fomentar la agricultura y ganadería climáticamente inteligente. “Gracias a este esfuerzo, productores y Comités de Cuenca cuentan hoy con herramientas para fortalecer sus organizaciones, acceder a financiamiento y avanzar hacia sistemas productivos más sostenibles y resilientes”. También resaltó la participación activa de mujeres y jóvenes rurales, cuyo liderazgo ha sido clave para impulsar la inclusión, la equidad y el desarrollo comunitario.
Con la participación activa de mujeres, jóvenes y comités de cuenca, el proyecto ha fortalecido la gobernanza inclusiva y la equidad en el acceso a recursos. Sus resultados demuestran que la restauración de tierras no es solo un reto ambiental, sino una oportunidad para transformar la vida de miles de familias rurales y avanzar hacia un país más resiliente y sostenible.
Datos del editor
Unos 1,567 productores, incluyendo mujeres y jóvenes, recibieron insumos y asistencia técnica para trabajar sus tierras; 3,082 hectáreas han sido intervenidas con prácticas de restauración y manejo sostenible; se fortaleció la capacitación inclusiva en agricultura y ganadería climáticamente inteligente; comités de cuenca consolidados con participación representativa de mujeres y jóvenes; se implementaron prácticas sostenibles en agroforestería, cercas vivas, cultivos de cobertura, bancos forrajeros y fertilizantes orgánicos; y se llevó a cabo el mejoramiento de capacidades locales, con énfasis en el liderazgo de mujeres y jóvenes.