SAN MIGUELITO.– El rugido de los motores de las patrullas y el firme compás de las botas sobre el asfalto rompieron la rutina en San Miguelito. En un despliegue que busca devolverle la tranquilidad a uno de los distritos más complejos del país, 500 unidades de la Policía Nacional y de los diversos estamentos de seguridad tomaron las calles en un operativo de Control Territorial Focalizado.
La orden de operaciones es clara: sitiar el delito allí donde más golpea. Desde tempranas horas, los uniformados se distribuyeron en puntos estratégicos, levantando retenes relámpago, realizando verificaciones de ciudadanos y activando patrullajes a pie por las veredas y sectores de mayor incidencia delictiva. La intención de las autoridades no es solo reaccionar ante el crimen, sino ganar terreno mediante la prevención y la presencia física constante.
El banderazo de salida de esta ofensiva contra la delincuencia fue anunciado por el ministro de Seguridad Pública, Frank Ábrego, flanqueado por los directores Jaime Fernández (Policía Nacional) y Luis De Gracia (Servicio Nacional Aeronaval). Con el respaldo de las altas esferas de seguridad, el mensaje enviado a las pandillas y a la delincuencia común es de tolerancia cero. Mientras las tanquetas y los agentes avanzan, los residentes observan entre el alivio y la expectativa, esperando que este despliegue de fuerza devuelva, de una vez por todas, la convivencia pacífica y el derecho a caminar sin miedo por sus propios barrios.