Misión científica internacional elegirá a Panamá como punto estratégico de observación
Panamá Pacífico sirve como base operacional de la misión científica SABRE, desarrollada por la NOAA y la NASA para analizar aerosoles y la capa de ozono en la estratósfera.
Una aeronave de investigación de gran altitud WB-57 de la NASA se encuentra operando en territorio panameño desde el 24 de agosto hasta el 23 de septiembre, como parte de una importante misión científica en colaboración con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA).
La iniciativa, denominada Procesos, Balance y Efectos Radiactivos de los Aerosoles Estratosféricos (SABRE), busca estudiar las capas superiores de la atmósfera terrestre para comprender mejor la formación y desplazamiento de diminutas partículas conocidas como aerosoles.
Operación en una ubicación geográfica clave
Con base en el Aeropuerto Internacional de Panamá Pacífico, la aeronave realiza aproximadamente tres vuelos científicos semanales a altitudes situadas entre los 13 y 19 kilómetros (43,000 a 62,000 pies).
La ubicación estratégica de Panamá ofrece a los investigadores acceso directo a fenómenos meteorológicos clave de la región tropical, como la convección profunda al norte de América del Sur y la Zona de Convergencia Intertropical hacia el hemisferio sur.
Tecnología y objetivos científicos
El avión WB-57 —operado por el Centro Espacial Johnson de la NASA desde la década de 1970— cuenta con más de 17 instrumentos científicos especializados capaces de medir:
Aerosoles y gases atmosféricos.
Niveles de ozono y vapor de agua.
Variables meteorológicas en tiempo real.
Los datos recolectados permitirán a los científicos optimizar los modelos climáticos globales y analizar con mayor precisión el comportamiento de la capa de ozono, la radiación ultravioleta y el balance energético de la Tierra.
“La ubicación única de Panamá permite a los investigadores estadounidenses recopilar datos que serían difíciles de obtener en cualquier otro lugar del mundo”, destacó el embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, resaltando la importancia del proyecto para la ciencia y la comprensión del clima global.
