Flávio Bolsonaro y Lula da Silva disputan la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil
TASS. El 25 de octubre de 2026, Brasil celebrará la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Al cargo máximo del país se postulan el senador Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro y candidato del derechista Partido Liberal, y el actual jefe de Estado Luiz Inácio Lula da Silva, representante del Partido de los Trabajadores de centroizquierda. En la primera vuelta, que tuvo lugar el 4 de octubre, los candidatos obtuvieron el 47,03% y el 45,16% de los votos, respectivamente.
Flávio Bolsonaro
Flávio Bolsonaro nació el 30 de abril de 1981 en el municipio de Resende, en el estado de Río de Janeiro. Se graduó en Derecho por la Universidad Candido Mendes (Río de Janeiro), se especializó en Políticas Públicas en el Instituto Universitario de Investigaciones de Río de Janeiro y en Emprendimiento en la Fundación Getúlio Vargas (otra universidad y centro de estudios en Río de Janeiro). Inició su carrera política en la década de 2000 al unirse al Partido Progresista Brasileño de centroderecha. En 2002, fue elegido miembro de la Asamblea Legislativa del estado de Río de Janeiro. Fue reelegido en 2006, 2010 y 2014, sirviendo un total de 16 años en el Parlamento regional. En 2016, se postuló a la alcaldía de Río de Janeiro y ocupó el cuarto lugar, obteniendo el 14% de los votos. En 2018, asumió el cargo de senador por el derechista Partido Social Liberal y presidió la Comisión de Seguridad Pública. En 2021, se unió al Partido Liberal de derecha. En julio de 2026, fue anunciado oficialmente como su candidato presidencial.
La plataforma de Flávio Bolsonaro continúa en gran medida la línea política de su padre, quien gobernó el país entre 2019 y 2022. Cita la lucha contra el crimen organizado como su máxima prioridad si resulta elegido. En particular, el político propone reducir la edad de responsabilidad penal de 18 a 16 años, promete construir cinco prisiones de máxima seguridad y designa a los grupos criminales más grandes de Brasil, como el Primer Comando Capital y el Comando Rojo como organizaciones terroristas, lo que permite el despliegue del Ejército para combatirlos. Además, su programa exige limitar algunas de las atribuciones del Supremo Tribunal Federal y eliminar el derecho de jefe de Estado a reelección (actualmente, el mandatario puede ser reelegido para un segundo mandato consecutivo). En el ámbito económico, Bolsonaro tiene la intención de reducir drásticamente el gasto público y la burocracia, tomar medidas para disminuir la carga tributaria y la deuda pública, así como reanudar el programa de privatizaciones suspendida por parte de Lula da Silva. En cuanto a política exterior, aboga por una estrecha cooperación con EE.UU., Argentina e Israel, a quienes considera “socios importantes y tradicionales”, además de mantener un diálogo pragmático y mutuamente beneficioso con China, la UE y los mercados asiáticos. Al mismo tiempo, el candidato afirmó en una entrevista que no descarta la posibilidad de que Brasil abandone los BRICS.
Bolsonaro pretende impulsar una amnistía para su padre, condenado por intento de golpe de Estado y rebelión armada tras su derrota en las elecciones de 2022. Jair Bolsonaro fue sentenciado a 27 años de prisión, pero en marzo de 2026, por motivos de salud, la pena fue sustituida por arresto domiciliario. Actualmente, el proprio Flávio Bolsonaro se encuentra bajo investigación por corrupción y lavado de dinero, lo que él describe como parte de la presión política ejercida en su contra.
El diputado federal Alfredo Gaspar se presenta junto a Bolsonaro como candidato a la vicepresidencia.
Luiz Inácio Lula da Silva
Luiz Inácio Lula da Silva nació el 27 de octubre de 1945 en la ciudad de Caetés, en el estado de Pernambuco, al este de Brasil. Es un sindicalista de origen campesino. A los 14 años empezó a trabajar en una fábrica metalúrgica y participó en actividades sindicales. Se opuso a la dictadura militar (el país estuvo gobernado por los militares entre 1964 y 1985), lideró el movimiento huelguístico y fue detenido en varias ocasiones. En 1980, fue uno de los fundadores del Partido de los Trabajadores (PT), de centroizquierda. De 1986 a 1990, fue miembro del Parlamento. Se postuló a la presidencia en 1989, 1994 y 1998, ganando en 2002 (con el 61% de los votos) y siendo reelegido para un segundo mandato en 2006 (60,8%). El logro más destacado de su Administración en ese periodo fue la puesta en marcha de programas sociales, gracias a los cuales el nivel de pobreza se redujo a la mitad entre 2003 y 2010. En 2018, fue acusado de corrupción y condenado a 12 años de prisión. Pasó 580 días en la cárcel, hasta que los cargos fueron retirados en marzo de 2021. En 2022, volvió a postularse a la presidencia y derrotó a Jair Bolsonaro, quien buscaba la reelección, con el 50,9% de los votos. En agosto de 2026, el PT anunció oficialmente su candidatura para las próximas elecciones. Varios partidos también le expresaron su apoyo, formando la alianza Brasil Listo para Más con el Partido Socialista Brasileño.
De ser reelegido, Lula de Silva pretende continuar con las reformas sociales, desarrollar el sistema educativo y el sector tecnológico, además fortalecer las empresas estatales. Afirmó que su Gobierno garantizará alimentos a 33 millones de personas (el 16% de la población) que padecen hambre y que ajustará el salario mínimo a la inflación para proteger el poder adquisitivo. Promete poner en marcha un amplio paquete de medidas de apoyo a los trabajadores autónomos, que contempla la condonación total de sus deudas con el Estado por un valor de 12.600 millones de reales (unos 2.500 millones de dólares), y la simplificación del régimen fiscal. La protección de la soberanía nacional es otro pilar fundamental de su plataforma electoral. En medio del conflicto comercial con EE.UU. (en julio de 2026 la Casa Blanca decidió imponer aranceles del 25% a la mayoría de los productos procedentes de Brasil), Lula de Silva se opone a la presión económica que Washington ejerce sobre Brasilia e insiste en la independencia del país tanto en política exterior como interna. Al mismo tiempo, su programa prevé una integración geopolítica más estrecha con los BRICS y un mayor uso de las monedas nacionales para reducir la dependencia del dólar.
Su compañero de fórmula es el exgobernador de Sao Paulo y actual vicepresidente, Geraldo Alckmin.
