La acción legal fue interpuesta por el bufete Fábrega Molino en representación de las sociedades Vikingo Joint Venture Inc., y Vikingo Overseas Inc. en contra de Guimara Aparicio Ortega, magistrada del Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial por los presuntos delitos de abuso de autoridad e infracción de los deberes de los servidores públicos, la denuncia se basa en recurrentes actuaciones irregulares de Aparicio Ortega a lo largo de un proceso que enfrenta a las sociedades Vikingo con Las Brisas de Amador el cual lleva más de una década en diferentes instancias de la administración de justicia.
La primera muestra de su actuación parcializada en este proceso sucedió el pasado 25 de noviembre de 2025 cuando recibió en su despacho un amparo de garantías constitucionales presentado por el abogado de la sociedad Las Brisas de Amador (LBA) Giovanny Javier Castillo; nada más recibirlo, ordenó su admisión y requirió el envío de un informe acerca de los hechos en un plazo extremadamente perentorio. Una decisión que en ella resultó inusual toda vez que se caracteriza por demorar hasta cinco días en casos similares para admitir este tipo de demandas.
Obviamente, su acelerada decisión generó fundadas sospechas de su parcialidad, pues con ello se favorecía a la sociedad Las Brisas de Amador pese a que este grupo lleva más de una década incumpliendo sus responsabilidades con inversionistas europeos a quienes adeudan más de tres millones de dólares, compromiso que a la fecha han evadido, recurriendo a recursos dilatorios.
La concesión del recurso de amparo por el Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial donde Aparicio actúo como ponente, basó su argumentación prácticamente en una reproducción de las peticiones hechas por el abogado de Las Brisas de Amador Giovanny Javier Castillo. Con su ponencia Aparicio ayudó a Las Brisas de Amador a bajar la cuantía de la deuda, al descalificar el método utilizado por la juez Marieta Santos cuando la estableció. Lo paradójico es que Las Brisas de Amador no niega adeudar lo reclamado, y Aparicio Ortega lo convalidó, pero optó por rebajar la deuda.
Aparicio Ortega fue más allá, al revocar el Auto No.855 de 30 de octubre de 2025 proferido por el Juzgado Cuarto de Circuito de Insolvencia del Primer Circuito Judicial de Panamá a cargo de la juez Tatiana Ovalle, patrocina las estratagemas de los directivos de Las Brisas de Amador de alargar el proceso y seguir incumpliendo sus compromisos contractuales con sus antiguos clientes.
Actuaciones sospechosas y al margen de la ley
Los abogados de las sociedades Vikingo recurrieron la decisión de Aparicio Ortega que los despoja ilegalmente de los intereses legítimamente generados por la falta de pagos y las afecta como acreedoras del proceso concursal, mientras otorga a LBA una reducción de la deuda ilegítima e ilegal. Paradójicamente al momento de conceder el recurso, es decir permitir que este se tramite, Aparicio Ortega actuando como magistrada ponente otorgó el recurso en efecto suspensivo, contraviniendo y violando flagrantemente el artículo 2526 del código judicial que establece claramente y sin margen a discrecionalidad que “La apelación se concederá en el efecto devolutivo, si la decisión el tribunal revoca la orden denunciada y en el efecto suspensivo si la confirma.” .
En el efecto devolutivo la sentencia recurrida generó efectos inmediatamente y el proceso continúa su curso, mientras que con el efecto suspensivo, la sentencia queda sin efecto y el proceso es paralizado hasta que se resuelva el recurso. Esta nueva decisión de la magistrada Aparicio Ortega otra ves beneficia los intereses de la sociedad demandada, Las Brisas de Amador y ponen en tela de dudas la imparcialidad que debe guiar la actuación del juzgador. Corresponderá al magistrado, José Luis Alfaro de León investigar las anomalías denunciadas contra la magistrada Guimara Aparicio Ortega