El reto de los partidos políticos para transformar las cuotas obligatorias en un compromiso estructural de inclusión
La participación política de las mujeres en Panamá muestra una evidente contradicción entre el activismo de base y la representación en los cargos de elección popular. Aunque el padrón electoral está compuesto por un 50.3% de mujeres y las ciudadanas representan el 51% de la militancia afiliada a los partidos políticos, las estructuras de poder formal siguen mostrando una marcada brecha de género. En las elecciones generales de 2024, las postulaciones de mujeres alcanzaron apenas el 19% del total, y la elección de diputadas a la Asamblea Nacional se situó en un 21.7%, una cifra considerablemente inferior al promedio de América Latina (35.8%) y Centroamérica (30.8%).
El principal obstáculo identificado por expertos y agrupaciones políticas radica en los mecanismos de la propia legislación electoral, específicamente en la denominada “válvula de escape”. El Código Electoral de Panamá establece la paridad de género en las postulaciones internas de los partidos; sin embargo, la norma incluye una excepción que permite a las organizaciones políticas, a través de sus Secretarías de la Mujer, declarar que la participación femenina es de manera comprobada inferior a lo establecido. Al activarse esta cláusula, los partidos quedan facultados para completar las listas con aspirantes masculinos, lo que en la práctica anula la efectividad de la cuota y reduce el impacto de la ley.
Frente a esta realidad, diversas iniciativas institucionales y civiles buscan impulsar reformas profundas para el diseño de las próximas contiendas electorales. El Ministerio de la Mujer, en alianza con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ha presentado propuestas orientadas a establecer la paridad obligatoria sin excepciones, implementar mecanismos punitivos efectivos que reemplacen las multas económicas por el rechazo directo de las listas que incumplan la norma, y garantizar un financiamiento político equitativo que fortalezca el liderazgo femenino desde las bases de los partidos.
