WASHINGTON, 17 de enero. /TASS/. El Gobierno estadounidense impondrá aranceles del 10% a Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Finlandia y Países Bajos, que se mantendrán vigentes hasta que se alcance un acuerdo sobre la adquisición de Groenlandia por parte de Estados Unidos, anunció el presidente de EE.UU., Donald Trump.
“A partir del 1 de febrero de 2026, todos los países mencionados (Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia) estarán sujetos a un arancel del 10% sobre todas las mercancías enviadas a Estados Unidos. El 1 de junio de 2026, estos aranceles aumentarán al 25 %”, escribió en Truth Social.
“Estos aranceles continuarán imponiéndose y pagándose hasta que se alcance un acuerdo para la adquisición total de Groenlandia”, agregó Trump.
El 14 de enero, los ministros de Asuntos Exteriores de Dinamarca y Groenlandia, Lars Lokke Rasmussen y Vivian Motzfeldt, se reunieron en Washington con el vicepresidente de EE.UU., J.D. Vance, y el secretario de Estado Marco Rubio. Rasmussen declaró posteriormente que Dinamarca no logró convencer a EE.UU. durante estas consultas de que abandonara su intención de anexar Groenlandia. En la reunión, las partes acordaron crear un grupo de trabajo que se reunirá periódicamente para explorar la posibilidad de alcanzar un entendimiento mutuo sobre el futuro de la isla. Sin embargo, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró posteriormente que las intenciones del presidente estadounidense sobre Groenlandia se mantienen inalteradas.
Asimismo, Trump ha declarado reiteradamente la necesidad de que Groenlandia se una a EE.UU. Durante su primer mandato presidencial, ya propuso la compra de Groenlandia y, en marzo de 2025, opinó que podría ser anexada. El subjefe de Gabinete de la Casa Blanca Stephen Miller cuestionó el derecho de Dinamarca a controlar la isla.
Groenlandia pertenece a Dinamarca como territorio autónomo. En 1951, Washington y Copenhague firmaron el Tratado de Defensa de Groenlandia, adicional a sus obligaciones como aliados de la OTAN. En virtud del acuerdo, EE.UU. se comprometió a defender la isla de hipotéticas agresiones.