En una movida que ha tomado por sorpresa al sector político, Ana Fábrega presentó su renuncia irrevocable al cargo de directora de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senniaf) la tarde de este martes. La dimisión ocurre en un momento crítico, justo cuando la funcionaria debía comparecer ante la Comisión de la Mujer, la Niñez, la Juventud y la Familia de la Asamblea Nacional para rendir cuentas sobre las graves denuncias de maltrato y negligencia en albergues bajo su supervisión.
Una “incapacidad” que terminó en renuncia
Horas antes de que trascendiera su salida, Fábrega se excusó de asistir a la citación legislativa alegando una “situación de salud” mediante una nota enviada al Salón Azul. Sin embargo, lo que inicialmente se perfilaba como una reprogramación para el próximo 10 de marzo, terminó convirtiéndose en el fin de su gestión. La diputada Alexandra Brenes, presidenta de dicha comisión, ya había elevado el tono de la fiscalización tras presentar denuncias formales ante el Ministerio Público por irregularidades en centros de atención de Tocumen y Colón.