En sus 40.4 hectáreas se han registrado 212 especies de plantas, 15 especies de mamíferos, 200 especies de aves, nueve especies de reptiles y cinco especies de anfibios, cifras que reflejan la importancia de este espacio para la conservación de la biodiversidad en la región metropolitana.
La imponente bandera panameña que ondea sobre el Cerro Ancón se convierte cada noviembre en uno de los principales puntos de encuentro para quienes celebran las Fiestas Patrias. Durante estas fechas, la Reserva Natural Cerro Ancón recibe un promedio de 980 visitantes diarios, entre nacionales y extranjeros, atraídos tanto por el símbolo de soberanía que domina el paisaje capitalino como por la oportunidad de recorrer uno de los refugios naturales más importantes de la ciudad.
Visible desde distintos puntos de la capital, la bandera monumental fue izada por primera vez el 1 de octubre de 1979, tras la firma de los Tratados Torrijos-Carter, convirtiendo la cima del Cerro Ancón en un símbolo permanente de identidad nacional y recuperación de la soberanía panameña. Su ubicación estratégica y significado histórico la han transformado en una de las imágenes más representativas del país.
Pero más allá de su relevancia histórica y patriótica, el Cerro Ancón resguarda un valioso patrimonio natural. Reconocido como Reserva Natural e integrado al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP), el área custodia un importante remanente de bosque tropical dentro del entorno urbano, contribuyendo al equilibrio ecológico de la ciudad de Panamá.

En sus 40.4 hectáreas se han registrado 212 especies de plantas, 15 especies de mamíferos, 200 especies de aves, nueve especies de reptiles y cinco especies de anfibios, cifras que reflejan la importancia de este espacio para la conservación de la biodiversidad en la región metropolitana.
El Cerro Ancón es reconocido como uno de los puntos más importantes a nivel mundial para la observación y el conteo de aves rapaces migratorias, convirtiéndose en un escenario privilegiado donde la naturaleza y la ciudad convergen.
La protección de este espacio se fortalece mediante el Plan de Manejo de la Reserva Natural Cerro Ancón, aprobado en 2026, que establece acciones dirigidas a la conservación y restauración de los ecosistemas, el mantenimiento de senderos e infraestructuras, la vigilancia ambiental, el fortalecimiento de la conectividad ecológica y el ordenamiento del uso público.
El valor del Cerro Ancón trasciende sus atributos ecológicos. Su historia está profundamente ligada a la memoria de los panameños y a las luchas por la soberanía nacional, convirtiéndolo en un punto donde confluyen el patrimonio natural, la identidad ciudadana y la historia republicana del país.

En el Día de los Símbolos Patrios, la Reserva Natural Cerro Ancón recuerda que la bandera que ondea desde su cima y la biodiversidad que alberga comparten una misma misión: preservar aquello que identifica a Panamá ante el mundo.
La Reserva Natural Cerro Ancón mantiene un horario de visita de 6:00 a.m. a 4:00 p.m., todos los días. El Ministerio de Ambiente recuerda a los visitantes respetar las normas establecidas para la conservación del área, entre ellas no extraer plantas ni animales, evitar actividades que deterioren la vegetación o el suelo y abstenerse de ingresar productos plásticos y de poliestireno de un solo uso.