¿Dónde y cómo se realizaron los decomisos?
En una serie de golpes certeros contra el crimen organizado y las pandillas, la Policía Nacional ha logrado sacar de circulación un impresionante arsenal de 1,868 armas de fuego de diversos calibres y 39,740 municiones en lo que va del año 2026.
Las acciones de inteligencia y patrullaje desplegadas en todo el territorio nacional han cortado el flujo de armamento con el que estructuras delictivas pretendían sembrar el terror en las calles. El reporte oficial revela que junio se consolidó como el mes más crítico e impactante de la ofensiva, alcanzando la cifra récord de 689 armas incautadas en solo 30 días.
Poder de fuego en manos de la ley
Entre lo incautado destacan piezas de alto poder bélico que usualmente son empleadas por organizaciones criminales para enfrentamientos territoriales y delitos de alto impacto.
El desglose del armamento decomisado refleja la magnitud del peligro neutralizado:
- Pistolas: 747
- Fusiles de guerra: 542
- Revólveres: 268
- Escopetas: 127
- Rifles: 82
- Mini Uzi: 2
- Subametralladoras: 2
- Otros: 97 armas de pellet y 1 niple (arma de fabricación casera).
Ofensiva permanente contra la delincuencia
Estos contundentes decomisos forman parte del Plan Firmeza, la estrategia operativa con la que la fuerza pública mantiene la presión sobre las zonas de alto riesgo y los puntos de control a nivel nacional.
Fuentes policiales confirmaron que la neutralización de este arsenal representa un freno directo a los homicidios, robos a mano armada y ajustes de cuentas, reforzando la presencia policial en las comunidades para devolver la tranquilidad a la ciudadanía. Las investigaciones continúan para dar con el paradero de los proveedores y redes de tráfico ilegal que introducen este armamento a las calles.
