El horror se apoderó de los moradores de Villa Cárdenas en las primeras horas de este miércoles. El cadáver de un hombre, aún sin identificar, fue localizado sin vida en la entrada de Chivo Chivo, a pocos metros del cementerio de San Miguelito, en lo que apunta a ser un brutal ajusticiamiento. El cuerpo yacía tirado en la entrada de una empresa recicladora del área, atrapado entre el portón de acceso y la orilla de la carretera, ante la mirada atónita de los transeúntes que iniciaban su jornada.
Los informes preliminares de los peritos forenses revelan una saña desmedida: la víctima fue asesinada a punta de golpes. El examen visual determinó que el cadáver no presentaba heridas de bala ni de arma blanca, confirmando que sus verdugos lo masacraron utilizando la fuerza bruta. Las unidades de la Policía Nacional y del Ministerio Público mantienen un fuerte operativo en el sector y manejan dos hipótesis claras: el hombre fue ejecutado en ese mismo punto bajo las sombras de la madrugada, o bien, lo mataron en otro lugar y utilizaron la solitaria entrada de la recicladora como zona de descarga para abandonar el cuerpo.
Fuentes policiales vinculan de forma extraoficial este horrendo hallazgo con la ejecución de alias “Narizón”, un hombre ultimado por sicarios la noche de ayer martes en el sector de La Isla, en Guna Nega, corregimiento de Ancón. Las autoridades sospechan que ambos crímenes forman parte de una misma cadena de violencia y venganza entre grupos rivales que operan en la periferia de la ciudad.
A las sospechas de un ajuste de cuentas se le suma un ingrediente laboral que ha encendido las alarmas institucionales. Datos recabados en la escena sugieren que el hoy occiso trabajaba para una junta comunal del distrito de San Miguelito. Esta información busca ser confirmada o descartada en las próximas horas por la Fiscalía de Homicidios, una vez se logre la identificación oficial dactilar en la morgue judicial para dar con el nombre de la víctima de esta nueva muestra de violencia salvaje.