Tomado de la Federación Internacional de Periodistas (FIP).
Ciento veintiocho periodistas y profesionales de los medios de comunicación, entre ellos diez mujeres, perdieron la vida en 2025, según la lista definitiva de personas asesinadas publicada el 31 de diciembre por la Federación Internacional de Periodistas (FIP). La lista también incluye nueve muertes accidentales. La FIP lamenta otro año mortífero para los periodistas, al tiempo que denuncia la persistente incapacidad de las autoridades para proteger a los profesionales de los medios de comunicación y pide que se tomen medidas inmediatas y decisivas para poner fin al ciclo de violencia e impunidad en 2026.
La lista actualizada incluye 17 casos adicionales confirmados después del 10 de diciembre, lo que pone de relieve un año especialmente mortífero para el periodismo y la persistencia de la impunidad. La Federación había publicado una lista preliminar el 9 de diciembre, en la que se registraban 111 personas periodistas y profesionales de los medios asesinadas, incluida una muerte accidental.
La lista del 31 de diciembre tiene en cuenta las muertes adicionales ocurridas en Palestina, Tanzania, Perú y Guatemala, así como las muertes accidentales de siete profesionales de los medios de comunicación en Nigeria, una en Burundi y otra en Irán, además de otros asesinatos que han sido señalados a la atención de la Federación.
● Desde 1990 y el lanzamiento de su lista anual, la FIP ha registrado 3.173 muertes de periodistas y profesionales de los medios en todo el mundo, lo que supone una media de 91 muertes al año, y 876 en los últimos diez años.
● La Federación también ha publicado la lista de 533 periodistas y profesionales de los medios encarcelados: China destaca como el mayor carcelero del mundo.
● Por tercer año consecutivo, Oriente Medio y el mundo árabe son las regiones más afectadas.
Con 74 periodistas y profesionales de los medios asesinados, 56 de ellos en Palestina, Oriente Medio y el mundo árabe representan el 58 % de todas las personas trabajadoras de los medios asesinadas en el mundo. Yemen ocupa el segundo lugar con 13 muertes, seguido de Ucrania con ocho. Sudán ha registrado seis muertes; India y Perú, cuatro; y varios otros países —entre ellos Filipinas, México, Perú y Pakistán— han perdido tres periodistas cada uno. Estas cifras ponen de relieve la concentración de los peligros en las zonas de conflicto y subrayan la necesidad de reforzar la protección de quienes ejercen el periodismo y de llevar ante la justicia a quienes asesinan a periodistas.
En 2024, la FIP registró 122 muertes, entre ellas 14 mujeres, y 516 personas periodistas encarceladas.
Oriente Medio y mundo árabe (74)
Oriente Medio y el mundo árabe ostentan el triste récord del número de periodistas y profesionales de los medios asesinados en 2025, con 74 muertes.
Las y los periodistas palestinos pagaron el precio más alto debido a la guerra en Gaza, donde la FIP registró 56 asesinatos. El caso más emblemático fue el ataque selectivo del 10 de agosto contra Anas Al-Sharif, periodista de Al Jazeera, quien murió junto con otras cinco personas periodistas y trabajadoras de los medios en una tienda que albergaba a profesionales de la prensa en las afueras del hospital Al Shifa, en Gaza.
En Yemen, periodistas y profesionales de los medios también pagaron el precio más alto de este conflicto, cuando un ataque del ejército israelí contra las oficinas del periódico 26 de septiembre causó la muerte de 13 personas trabajadoras de los medios. Este ataque está considerado como uno de los peores jamás perpetrados contra instalaciones de prensa.
También se ha atacado y asesinado a periodistas en Siria (2) e Irán (2) debido a su labor profesional. En Irán se registró además una muerte accidental, lo que eleva a tres el número total de periodistas fallecidos en ese país.
Los gobiernos de la región también han mostrado su determinación de reprimir la libertad de prensa sembrando el miedo entre quienes ejercen un periodismo crítico: actualmente hay 74 periodistas encarcelados, principalmente en Israel (41 periodistas palestinos detenidos), Egipto (15) y Yemen (11).
Asia-Pacífico (15)
La FIP lamenta el asesinato de 15 periodistas y profesionales de los medios en la región de Asia-Pacífico: cuatro en India, tres en Pakistán, tres en Filipinas, dos en Bangladesh, dos en Afganistán y uno en Nepal.
Destaca el brutal asesinato del periodista indio Mukesh Chandrakar, el 1 de enero, quien fue golpeado hasta la muerte debido a su trabajo periodístico y posteriormente encontrado en una fosa séptica.
La región de Asia-Pacífico sigue siendo la que encarcela al mayor número de periodistas por su labor profesional: 277 personas se encuentran actualmente privadas de libertad. Con 143 periodistas encarcelados, China (incluido Hong Kong) sigue siendo la mayor prisión del mundo para profesionales de los medios, seguida de Myanmar (49) y Vietnam (37).
Europa (10)
La FIP ha registrado 10 asesinatos de periodistas y profesionales de los medios en Europa este año: ocho en Ucrania, uno en Rusia y uno en Turquía.
Es la tercera vez en diez años que Europa registra un número tan elevado de periodistas asesinados, tras 2015 (atentado contra Charlie Hebdo en París) y 2022 (invasión rusa de Ucrania). En 2025, la guerra entre Rusia y Ucrania ha sido especialmente mortífera, con nueve personas periodistas asesinadas.
Estas cifras también ponen de manifiesto una tendencia profundamente preocupante: el uso de drones para atacar a periodistas o a sus vehículos. Las y los periodistas ucranianos Olena Hramova, Yevhen Karmazin y Tetyana Kulyk, así como el periodista francés Antoni Lallican, fueron asesinados deliberadamente por drones rusos. El periodista ruso Ivan Zuev también habría muerto en un ataque con drones.
En Europa, el número de periodistas encarcelados (149) ha aumentado casi un 40 % con respecto al año pasado, debido principalmente a la intensificación de la represión en Azerbaiyán y Rusia. Se trata de la cifra más alta registrada en la región desde 2018.
África (18)
Nueve profesionales de los medios fueron asesinados en África en 2025. Una vez más, Sudán fue el epicentro de los asesinatos de periodistas en la región, con seis muertes. Desde el inicio del conflicto el 15 de abril de 2023, las y los periodistas que cubren la guerra civil han sido blanco específico de las facciones beligerantes, en particular de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).
En otros países, la FIP registró asesinatos de profesionales de los medios en Mozambique, Somalia, Tanzania y Zimbabue.
Siete personas trabajadoras de los medios murieron también en un accidente de tráfico en Nigeria el 29 de diciembre. La FIP considera que estas muertes no están relacionadas con el ejercicio profesional. Asimismo, se registró una muerte accidental en Burundi.
Las y los periodistas africanos continúan siendo encarcelados bajo acusaciones vagas o fabricadas. Veintisiete periodistas siguen detenidos en África. Eritrea (7) es el país del continente que más periodistas encarcela, algunas de las cuales y algunos de los cuales llevan más de una década privados de libertad. Muchos países africanos siguen utilizando su legislación nacional como arma para silenciar a la prensa.
América (11)
La región ha registrado 11 asesinatos en 2025. Perú encabeza la lista de países donde ejercer el periodismo puede ser mortal, con cuatro periodistas asesinados en un solo año. La situación es especialmente preocupante, ya que el país no había registrado crímenes mortales contra periodistas en casi una década.
México registró tres asesinatos. Colombia, Honduras y Ecuador registraron un asesinato cada uno.
Además, la FIP ha documentado seis periodistas encarcelados en la región, cuatro de ellos en Venezuela.
El secretario general de la FIP, Anthony Bellanger, declaró:
«128 periodistas asesinados en un solo año no es solo una estadística, es una crisis mundial. Estas muertes nos recuerdan brutalmente que quienes ejercen el periodismo son blanco de ataques con total impunidad, simplemente por hacer su trabajo. Los gobiernos deben actuar ahora para proteger a las y los profesionales de los medios, llevar a los responsables ante la justicia y defender la libertad de prensa. El mundo no puede esperar más: es hora de una convención de las Naciones Unidas que garantice la seguridad y la independencia del periodismo en todo el mundo».