NUEVA YORK, 11 de junio. /TASS/. El fiscal general del estado de Texas, Ken Paxton, inició una investigación sobre la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), en particular sobre los cambios que esta introdujo en la distribución de los asientos en los estadios durante los partidos del Mundial de fútbol.
Anteriormente, Nueva York y Nueva Jersey ya habían abierto investigaciones contra la organización. “El fiscal general inició una investigación sobre la FIFA por las acusaciones de que esta organización ha engañado a los aficionados en cuanto a la ubicación y la calidad de las entradas vendidas para los partidos del próximo Mundial”, reza el comunicado publicado en la página web de la Fiscalía General de Texas.
Los partidos del Mundial se disputarán en Texas, en dos ciudades: Arlington y Houston. Las autoridades estatales tienen la intención de investigar las numerosas quejas de los aficionados, quienes afirman que, tras la compra de las entradas, la organización modificó la distribución de las zonas en los estadios y les asignó asientos menos preferentes. Estas prácticas podrían calificarse, entre otras cosas, como fraude comercial.
Nueva York y Nueva Jersey iniciaron una investigación similar a finales de mayo. Los representantes de estos estados también están analizando el aumento de los precios de las entradas para la mayoría de los partidos programados del torneo.
A finales de abril, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, calificó los precios de las entradas de elevados, pero asequibles para los aficionados. Anteriormente, el portal The Touchline informó de que la organización estaba preocupada por la falta de expectación en torno al próximo torneo. La revista Forbes informó que, el precio de las entradas, que la entidad de fútbol vende por 155 dólares, puede superar los 1.000 dólares en sitios web intermediarios. Las entradas más caras para la final, que la FIFA ofrece a 8.680 dólares, pueden venderse en plataformas externas por 57.000 dólares. Sin embargo, los altos precios de las entradas son solo uno de los problemas para los aficionados.
El Mundial se celebrará del 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos, Canadá y México.