En un desafío abierto a las autoridades, la violencia armada sumó una nueva víctima en el distrito de San Miguelito. Idelbrando Medina Acosta, alias “Papito”, fue ejecutado a tiros la tarde de este martes en la vía principal de Roberto Durán, en el corregimiento de Arnulfo Arias. El crimen estremece a la comunidad no solo por su brutalidad, sino por su audaz escenario: ocurrió a menos de 100 metros de la subestación policial de Mano de Piedra, convirtiéndose en el tercer homicidio perpetrado por sicarios en la misma zona en un lapso de apenas tres días.
El ataque fue fríamente calculado. Según testigos presenciales, Medina Acosta se desplazaba a bordo de un vehículo sedán cuando se vio obligado a disminuir la velocidad al llegar a un resalto en la vía. Ese segundo de vulnerabilidad fue aprovechado por dos sicarios a pie, quienes lo interceptaron y abrieron fuego de manera indiscriminada en reiteradas ocasiones. En un intento desesperado por escapar de la lluvia de balas, la víctima intentó acelerar, dejando un camino de casquillos sobre el asfalto, pero las heridas fueron fulminantes. Tras perder el conocimiento tras el volante, el vehículo terminó estrellándose contra un poste del tendido eléctrico, a solo centímetros de la cerca de una de las viviendas del sector, con “Papito” ya sin vida en el asiento del conductor.
Tras las primeras verificaciones, las autoridades confirmaron que el hoy occiso poseía antecedentes penales y nexos con el mundo delictivo. Entre los años 2017 y 2020 se mantuvo detenido y judicializado como presunto miembro de la organización criminal conocida como “Los Reyes de la Quinta de Santa Librada”. Además, ya había sido blanco de la violencia en el año 2023, cuando logró sobrevivir tras resultar herido en un ataque armado en el sector de San Francisco.
En el lugar de los hechos, el personal de Criminalística procedió con el levantamiento del cadáver y la recolección de indicios. Las autoridades centrarán su investigación en el análisis del contenido de un sobre amarillo y una cangurera negra que se hallaban dentro del automóvil de la víctima. Asimismo, los peritos ya se encuentran revisando los videos de las cámaras de vigilancia instaladas en el área para lograr la identificación de los gatilleros, quienes lograron escapar de la escena antes de la llegada de las unidades policiales.
Este sangriento episodio confirma la cruenta guerra de territorio y la ola de violencia que mantiene en zozobra a San Miguelito. Tan solo la noche del sábado, la tragedia cobró la vida de Nayelis Fordes Paredes, de 25 años, y Carlos Alberto Cheri Mena, de 30 años, en el sector de Cerro Cocobolo. En esa ocasión, ambas víctimas se encontraban en una vereda cuando quedaron atrapadas en medio de un intercambio de disparos protagonizado por presuntos miembros de grupos delictivos rivales de la zona, demostrando el descontrol de las armas en las calles del distrito.
