El economista y académico Álvaro Ramos Chaves, destacó como un fenómeno sumamente positivo el proyecto ferroviario Panamá-David, señalando que esta infraestructura no solo acercará a ambos países, sino que disminuirá drásticamente los tiempos de recorrido.
El especialista recordó que la frontera entre Costa Rica y Panamá es una zona excepcional y única en todo el planeta, al ser la única frontera en el mundo donde ambos países colindantes carecen de ejército.
Explicó que los pocos países a nivel mundial que no tienen fuerzas armadas nunca están conectados entre sí, con la única excepción de estas dos naciones centroamericanas, las cuales, como pueblos hermanos, están llamadas a aprovechar al máximo sus sinergias mutuas.
Ante este panorama, el experto manifestó su convicción de que Costa Rica debe invertir con mayor fuerza en su propia infraestructura, orientando preferiblemente estos esfuerzos a conectar con las obras que Panamá está concluyendo hacia la zona fronteriza.
Aseguró que la buena noticia detrás de esta integración es que, una vez consolidada la conectividad, la región sur-sur de Costa Rica —históricamente una de las zonas más afectadas y olvidadas del país— podría experimentar una enorme prosperidad económica y social gracias al dinamismo comercial y turístico que impulsaría el proyecto ferroviario.
