Como parte de su compromiso con la equidad de género y la inclusión financiera, Caja de Ahorros llevó a cabo una serie de jornadas dirigidas a mujeres emprendedoras, combinando espacios de escucha activa y formación financiera en conjunto con el Ministerio de la Mujer.
Estas iniciativas incluyeron la Primera Consulta Ciudadana a Mujeres Emprendedoras, un ejercicio participativo que permitió conocer de primera mano las experiencias, necesidades y retos que enfrentan las mujeres al momento de acceder a productos y servicios financieros.

La consulta, que se desarrolló mediante dos grupos focales realizados en las provincias de Veraguas y Panamá con la participación de emprendedoras de Veraguas, Los Santos, Herrera, Colón y Panamá; responde a una visión estratégica del banco: evolucionar de la formación financiera hacia una propuesta más integral, basada en la escucha, la participación y el diseño de soluciones ajustadas a la realidad de las mujeres emprendedoras.
En las jornadas participaron mujeres de distintas regiones del país y se abordaron temas clave como el acceso al crédito, las barreras para la bancarización, las necesidades de acompañamiento no financiero y las expectativas frente al sistema bancario; generando insumos relevantes para el fortalecimiento de la oferta de valor del banco.
Este ejercicio se complementó con sesiones de educación financiera dirigidas a mujeres, particularmente micro emprendedoras vinculadas al programa de inclusión financiera del Ministerio de la Mujer, brindándoles herramientas prácticas para la gestión de sus finanzas, el crecimiento de sus negocios y la toma de decisiones informadas.
“Para Caja de Ahorros, la inclusión financiera implica entender las distintas realidades de nuestra clientela. Estos espacios nos permiten conocer de primera mano las necesidades de las mujeres emprendedoras y seguir fortaleciendo nuestra oferta para acompañarlas en su desarrollo económico”, destacó Andrés Farrugia G., gerente general de Caja de Ahorros.
Más allá de la formación, esta iniciativa representa un paso hacia una banca más cercana, que escucha, entiende y responde a las necesidades de su clientela, fortaleciendo su rol como actor clave en el desarrollo económico de Panamá.