Diagnósticos más rápidos: Clínica del Nódulo Pulmonar agiliza la atención de pacientes
La Clínica del Nódulo Pulmonar de Ciudad de la Salud se consolida como una iniciativa orientada a la detección temprana y evaluación oportuna de pacientes con sospecha de cáncer de pulmón, nódulos, tumores y otras irregularidades torácicas, facilitando una ruta de atención que integra diagnóstico, valoración especializada y tratamiento. Antes la atención podía durar meses, ahora se reduce a semanas.
Este modelo permite que pacientes con anormalidades identificadas en estudios de tórax sean referidos para una evaluación especializada y, de acuerdo con los hallazgos, accedan a diferentes herramientas diagnósticas que permitan determinar con mayor precisión la naturaleza de la lesión.
El trabajo multidisciplinario desarrollado en Ciudad de la Salud permite acompañar al paciente desde la identificación de una lesión pulmonar hasta su diagnóstico y tratamiento, incorporando tecnologías de alta complejidad como la cirugía robótica torácica, cuando el caso lo requiere.
Detectar a tiempo para actuar oportunamente
El Dr. Eduardo Hevia, jefe del Servicio de Neumología de Ciudad de la Salud, explicó que los 8 pacientes intervenidos durante la reciente jornada de cirugía robótica torácica fueron previamente evaluados y seleccionados a través de esta clínica.
“Básicamente seleccionamos a los pacientes con sospecha de lesiones pulmonares. Cualquier médico puede referir a un paciente que presente anormalidades en una radiografía de tórax; nuestro equipo lo evalúa y realiza las pruebas diagnósticas necesarias”, señaló.
Entre las herramientas disponibles se encuentran procedimientos como la biopsia guiada por tomografía de haz cónico y el ultrasonido endoscópico, que contribuyen a establecer un diagnóstico y determinar posteriormente si el paciente cuenta con las condiciones funcionales necesarias para recibir tratamiento quirúrgico.
Aunque uno de sus principales objetivos es contribuir a la detección temprana del cáncer de pulmón, la clínica permite, también, identificar y dar seguimiento a otras alteraciones y tumores del tórax que requieren valoración especializada.
Una vez completado el proceso diagnóstico y determinada la posibilidad de tratamiento quirúrgico, el Servicio de Cirugía Cardiovascular y Torácica, define el abordaje más adecuado para cada paciente.
“Una vez que tenemos el diagnóstico y que el paciente tiene la capacidad funcional para ser operado, se coordina con Cirugía Cardiovascular y Torácica, quienes mediante equipos de alta tecnología proceden a realizar una resección lo más anatómica y completa posible para resolver estas lesiones”, detalló Hevia.
Este trabajo coordinado ha permitido además reducir de manera significativa los tiempos de atención.
El Dr. Marcos Fletcher, cirujano cardiovascular y torácico, señaló que anteriormente el proceso desde el diagnóstico hasta el tratamiento definitivo podía tomar aproximadamente seis meses, mientras que, actualmente, se ha logrado reducir a alrededor de seis semanas.
La meta es continuar optimizando esta ruta para que los pacientes con enfermedades potencialmente graves puedan recibir una respuesta cada vez más oportuna.
