La jueza congela el acuerdo millonario por dos semanas
La que prometía ser la unión más gigante en la historia del entretenimiento mundial ha quedado en el aire. La Justicia de Estados Unidos ordenó pausar de manera temporal la megafusión entre Paramount y Warner Bros. Discovery, valorada en 110.000 millones de dólares, tras una demanda presentada por una coalición de 12 estados que advierten graves riesgos de monopolio en la industria del cine y la televisión.
La jueza federal Araceli Martínez-Olguín emitió una orden de restricción que frena la transacción por al menos 14 días. La decisión congela cualquier intento de consolidar operaciones hasta la audiencia fijada para el próximo 3 de agosto, donde ambas partes deberán defender sus posturas.
Alerta por precios altos y pérdidas de empleo
La demanda, liderada por estados clave como California y Nueva York, sostiene que esta alianza “eliminaría la competencia” en Hollywood. De concretarse, la nueva compañía dominaría cerca del 27 % del mercado de distribución cinematográfico y más del 30 % en los grandes estrenos taquilleros, además de concentrar un enorme control en la televisión por cable.
El fiscal general de California, Rob Bonta, advirtió que la transacción perjudicaría directamente al público, provocando “precios más altos, menor calidad y menos oferta de contenido”.
A las acciones legales de los estados se ha sumado el potente Sindicato de Guionistas de Hollywood (WGA), que representa a más de 20.000 profesionales. El gremio denunció que esta unión drástica provocará despidos masivos en la industria para reducir costes operativos tras la desaparición de un competidor directo.
Controversia entre la Justicia y el Departamento de Gobierno
El freno judicial contrasta con la postura del Departamento de Justicia de EE. UU. (DOJ), organismo que el pasado mes de junio dio luz verde a la compra argumentando que la fusión fortalecería a ambas marcas para competir contra los verdaderos gigantes del streaming y los medios digitales.
A la espera de lo que determine la audiencia de agosto, el acuerdo millonario también mantiene la mirada fija en Europa, donde la Unión Europea continúa analizando el impacto del acuerdo para dar o denegar su aprobación final.
