En un contundente golpe a las ramificaciones del crimen organizado internacional en nuestro país, las autoridades panameñas lograron detectar y sacar del territorio nacional a un peligroso ciudadano colombiano. El sujeto, con un amplio y temible prontuario criminal, mantenía nexos directos con la sanguinaria organización transnacional conocida como el Clan del Golfo.
La caída de este presunto criminal fue el resultado de una minuciosa labor de inteligencia y seguimiento por parte de la Unidad de Perfilamiento y Análisis de Protección Fronteriza del Servicio Nacional de Migración. Al pasar los datos del extranjero por los filtros de seguridad y las bases de datos institucionales, saltaron de inmediato las alarmas máximas: el sujeto estaba en la mira del mundo al contar con una alerta roja de Interpol y una orden de captura internacional vigente.
El perfil del expulsado encendió las alertas de las autoridades debido a la alta peligrosidad de los cargos que pesan en su contra en su país de origen. El peligroso “paquete” de delitos por los que era buscado incluye concierto para delinquir, homicidio agravado, extorsión, lesiones personales, así como la fabricación, tráfico y porte tanto de armas de fuego como de estupefacientes.
Tras confirmarse su peligrosidad y su estatus de prófugo internacional, el Servicio Nacional de Migración procedió de manera inmediata con su expulsión definitiva del territorio panameño. Con esta acción, las autoridades reafirman que el país no será refugio ni madriguera para miembros de carteles ni organizaciones criminales que pretendan burlar la ley.