La renuncia de Lucy Molinar ocurre tras varios cuestionamientos sobre procesos de compra de computadoras en el Meduca y un día después de la salida del viceministro administrativo, Roberto Sevillano.
La ministra de Educación, Lucy Molinar, presentó este miércoles su renuncia al cargo, luego de permanecer 25 meses al frente del Ministerio de Educación (Meduca).
Molinar explicó que decidió apartarse de la institución ante los cuestionamientos surgidos en torno a distintos temas de su gestión, especialmente por el proceso de compra de computadoras.
“Hay mucho ruido en algunos temas, particularmente en el tema de las computadoras. Yo prefiero hacer un paso al lado para que se investigue bien y se aclare todo”, manifestó la exministra.
La funcionaria señaló que puso su cargo a disposición del presidente de la República, José Raúl Mulino, con quien sostuvo una reunión antes de hacer pública su decisión.
Molinar defiende proceso de compra
Sobre las cuestionadas adquisiciones de computadoras, Molinar sostuvo que el proceso se desarrolló de manera transparente y consideró que corresponde al Ministerio Público determinar si existió alguna irregularidad.
La exministra también denunció la circulación de “mucha desinformación malintencionada” relacionada con su gestión y no descartó emprender acciones legales contra quienes hayan difundido información que considere falsa.
Molinar aseguró además que los principales proyectos impulsados durante sus 25 meses al frente del Meduca se encuentran en marcha y negó que su salida esté relacionada con algún conflicto dentro del Gobierno.
Segunda salida en la cúpula del Meduca
La renuncia de Molinar ocurre un día después de la salida del viceministro administrativo, Roberto Sevillano, quien tenía bajo su responsabilidad áreas vinculadas con compras, mantenimiento y tecnología.
Molinar asumió nuevamente la dirección del Meduca el 1 de julio de 2024, durante el gobierno de José Raúl Mulino. Esta fue su segunda etapa al frente de la institución, después de haber ocupado el cargo entre 2009 y 2014.
Su salida abre ahora el proceso para la designación de una nueva persona al frente del Ministerio de Educación, en momentos en que la institución enfrenta cuestionamientos sobre procesos administrativos y de contratación.
La exministra reiteró que su decisión busca facilitar que las investigaciones correspondientes se desarrollen y que los hechos relacionados con las compras sean esclarecidos.