Diabetes, hipertensión y asma: Las patologías de mayor riesgo ante el calor extremo
MOSCÚ, 16 de julio. /TASS/. El calor extremo puede desencadenar una exacerbación de enfermedades crónicas, así como aumentar la ansiedad e incluso provocar ataques de pánico, informaron a TASS expertos de la Universidad Estatal de Medicina de Samara.
Los especialistas dijeron que al menos 14.000 personas podrían haber sido víctimas del calor extremo que azotó Europa durante la segunda quincena de junio. Según los meteorólogos, el primer mes del verano en el Viejo Continente fue el más caluroso de la historia.
“El calor supone un estrés importante para el organismo, que no solo puede causar agotamiento por calor, sino también exacerbar significativamente varias enfermedades crónicas. Las personas con problemas de salud preexistentes son especialmente vulnerables”, señaló Andréi Garanin, director del Centro Científico y Práctico de Medicina Remota de las Clínicas de la Universidad Estatal de Medicina de Samara.
Según el médico, los pacientes con hipertensión, cardiopatía coronaria e insuficiencia cardíaca corren mayor riesgo de que su salud empeore con el calor. Las altas temperaturas, la elevada humedad y el polen también pueden desencadenar una exacerbación del asma bronquial y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
El facultativo indicó que, en las personas con diabetes, el calor altera la termorregulación, dificulta la sudoración y puede contribuir a la elevación de los niveles de glucosa en sangre. En el hipertiroidismo, el calor aumenta la función tiroidea, lo que puede provocar un incremento de síntomas como taquicardia, sudoración excesiva y debilidad.
Además, la deshidratación aumenta la carga sobre los riñones y puede exacerbar las enfermedades crónicas del tracto urinario. El calor también puede alterar la motilidad intestinal y la absorción de nutrientes, desencadenando exacerbaciones de la gastritis y otras enfermedades gastrointestinales crónicas.
Asimismo, Garanin señaló que el calor puede empeorar la dermatitis atópica, el eccema y el acné debido al aumento de la sudoración, la fricción de la ropa y la exposición a la luz ultravioleta. Además, un ambiente cálido y húmedo favorece el crecimiento de infecciones fúngicas, como la micosis y la candidiasis.
“Si nota signos de sobrecalentamiento en usted o en un ser querido durante un clima cálido: dolor de cabeza intenso, mareos, náuseas, disminución del nivel de consciencia o falta de sudoración a pesar de sentir calor, no demore; busque atención médica”, subrayó el clínico.
Calor y estado psicoemocional
Elena Mazankina, directora del Centro de Psicología de la Universidad Estatal de Medicina de Samara, afirmó que el calor afecta no solo el estado físico de una persona, sino también su estado psicoemocional.
“Con el calor, la mayoría de los recursos del cuerpo se dirigen a evitar el sobrecalentamiento; el cuerpo funciona al límite. Como resultado, nuestro autocontrol disminuye. Nos volvemos ‘explosivos’, nos irritamos fácilmente, nos enojamos por cosas triviales y podemos reaccionar de forma brusca con nuestros seres queridos o compañeros de trabajo. Pensamos más, olvidamos cosas sencillas y nos sentimos ‘bloqueados’. Con el calor, nuestro corazón late más rápido, la respiración se vuelve más superficial y podemos sentirnos mareados. Esta falsa alarma puede provocar ansiedad injustificada o incluso ataques de pánico”, afirmó Mazankina.