Terror en San Miguelito: Cae la pandilla que obligaba a niños a unirse a sus filas bajo amenaza de muerte
El distrito de San Miguelito vuelve a ser el epicentro de un golpe policial de gran envergadura. Bajo el nombre de “Operación Harpía”, la Procuraduría General de la Nación (PGN) y las fuerzas de seguridad lograron descabezar una célula delictiva en el sector de Valle de Urracá, deteniendo a siete presuntos pandilleros que mantenían bajo el terror a toda una comunidad.
Lo más alarmante para los investigadores de la Fiscalía no era solo el control territorial del grupo, sino sus crueles métodos de reclutamiento: utilizaban la violencia física extrema, el hostigamiento constante y crudas amenazas de muerte para obligar a los menores de edad del sector a sumarse a sus filas. Aquellos adolescentes que se negaban a empuñar un arma se convertían de inmediato en blancos de la organización criminal.
Un arsenal de guerra y sangre en las calles
Durante los allanamientos en Valle de Urracá, las autoridades cercaron las viviendas de los sospechosos, encontrando evidencias del alto nivel de peligrosidad de esta banda:
- Poder de fuego militar: Se incautó un fusil de asalto, un arma de guerra cuyo uso está estrictamente restringido a las fuerzas de seguridad del Estado.
- Tráfico local: Se decomisaron diversas sustancias presuntamente ilícitas listas para su comercialización, las cuales ya están bajo análisis forense.
- Historial de sangre: A los detenidos se les vincula directamente con una serie de homicidios cometidos entre los años 2025 y 2026, además de cargos por porte ilegal de armas y narcotráfico.
Ataque a la autoridad: Uno de los capturados era buscado específicamente por un hecho de sangre registrado en mayo de este año en el mismo sector, cuando abrió fuego y hirió gravemente a una unidad de la Policía Nacional en medio de un procedimiento de rutina.
Tanto la Policía Nacional como la Autoridad Nacional de Aduanas y la PGN han confirmado que los operativos se mantendrán de forma permanente en la zona para identificar a otros implicados que aún intentan evadir la justicia.
