Lo que aparentaba ser un cargamento legal terminó convirtiéndose en uno de los decomisos de armamento más relevantes registrados recientemente en Panamá.
La Policía Nacional, a través de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), en coordinación con la Fiscalía de Crimen Organizado y con el apoyo de la Dirección Institucional en Asuntos de Seguridad Pública (DIASP) y la Autoridad Nacional de Aduanas, ejecutó la denominada Operación Candado, logrando la incautación de un importante arsenal oculto dentro del área de carga del Aeropuerto Internacional de Tocumen.
Durante la diligencia, las autoridades inspeccionaron un total de 120 cajas almacenadas en un depósito de carga aérea. Al abrir el contenido encontraron 500 fusiles, 400 cañones, además de 25 guardamanos y piezas utilizadas para el ensamblaje de armas de fuego.
Según el informe preliminar, la mercancía había llegado procedente de Turquía y fue declarada en la documentación de embarque como armas de fogueo, una clasificación que inicialmente no encendió alertas sobre su verdadera naturaleza.
Sin embargo, tras una verificación técnica realizada por un armero certificado de la DIASP, se determinó que las estructuras mantenían componentes compatibles con armas automáticas reales, incluyendo un sistema de selector con tres posiciones: seguro, semiautomático y automático.
Las investigaciones buscan establecer el destino final del cargamento, identificar posibles responsables y determinar si existe vinculación con redes internacionales dedicadas al tráfico ilícito de armas y al crimen organizado.
Las autoridades señalaron que este resultado forma parte de los esfuerzos permanentes para reforzar los controles de seguridad y evitar que armamento ilegal ingrese al territorio nacional.
La Operación Candado se mantiene abierta y no se descartan nuevas diligencias en las próximas horas.