En una efectiva gestión judicial orientada a la protección de los bienes ciudadanos, la Procuraduría General de la Nación a través de su Sección Segunda de Delitos contra el Patrimonio Económico de la Fiscalía Regional de San Miguelito, en conjunto con la Fiscalía Superior de Adolescentes de San Miguelito obtuvo la medida cautelar de detención provisional para seis personas (cuatro de ellas menores de edad) por el delito de robo agravado en perjuicio de una joyería.
El hecho ocurrió el 1 de junio de 2026, siendo aproximadamente las 5:45 p. m., en un centro comercial ubicado en el distrito de San Miguelito. cuando se escucharon dentro del mall sonidos similares a disparos, lo que provocó pánico entre el público asistente. Dicha situación fue aprovechada por los imputados, quienes ingresaron a la joyería y, con bolsas cargadas con piedras de gran tamaño, rompieron las vitrinas y se apoderaron de prendas valoradas en aproximadamente 100 mil dólares.
Seguidamente, salieron del lugar y abordaron un automóvil sedán; no obstante, los seis imputados abandonaron el vehículo y corrieron hacia la barriada Los Andes #2 donde, gracias a la rápida acción policial, fueron detenidos.
En ambas audiencias, realizadas en sus respectivas jurisdicciones, el Ministerio Público al contar con suficientes elementos vinculantes de cada uno de los imputados, logró que el Tribunal de Garantías y el Juzgado Penal de Adolescentes admitieran todas las solicitudes presentadas, tanto de legalización de la aprehensión como de la imputación de cargos.
En cuanto a la solicitud de las medidas cautelares, las fiscalías se basaron en los riesgos procesales, tales como la afectación de los medios de prueba y el peligro que representan los imputados para las víctimas y la comunidad, debido a que el hecho ocurrió en un lugar público a una hora de alta concurrencia. Asimismo, se sustentó la gravedad del delito, ya que para perpetrar el hecho los imputados activaron una caja de fuegos artificiales para fomentar el caos entre las personas que se encontraban en el lugar, facilitando así el acceso mediante violencia e intimidación al local comercial.