Una jugada clave que desequilibró el encuentro
El Atlético de Madrid se impuso 2-1 ante el Real Madrid en una nueva edición del derbi madrileño, un resultado crucial que le permite escalar hasta la segunda casilla de la tabla de posiciones en LaLiga.
Tras una primera parte trabada y con pocas ideas en ataque por parte de ambos conjuntos, la dinámica del encuentro cambió drásticamente en la parte complementaria.
Una expulsión y un penalti que cambiaron el rumbo del partido
El punto de quiebre de la jornada llegó al minuto 53, cuando el colegiado señaló una pena máxima tras un agarrón dentro del área de Dean Huijsen sobre Giuliano Simeone. La acción conllevó la expulsión directa del defensor del Real Madrid, dejando a la escuadra visitante con diez hombres sobre el terreno de juego.
Alejandro Grimaldo fue el encargado de ejecutar desde los once pasos para poner el 1-0 a favor de los colchoneros. Tan solo seis minutos después, al 59, el delantero canadiense Jonathan David aprovechó el desconcierto de la saga blanca para firmar el segundo tanto del Atlético de Madrid y encaminar el triunfo local.
Cierre con tensión en el Metropolitano
Pese a jugar en inferioridad numérica, el Real Madrid buscó descontar en los minutos finales. La insistencia dio frutos al minuto 89, cuando el central alemán Antonio Rüdiger conectó un remate al fondo de la red para acortar distancias y poner el 2-1 definitivo.
Sin embargo, el tiempo no fue suficiente para la remontada merengue. Con esta victoria, el Atlético de Madrid consolida su gran momento futbolístico y se afianza firmemente en la lucha por el título liguero como sublíder del campeonato.
