En un movimiento estratégico para dinamizar la economía nacional, el gerente general de la Caja de Ahorros (CA), Andrés Farrugia, presentó ante el Consejo de Gabinete los avances de un robusto mecanismo financiero estructurado por un monto de $600 millones de dólares. Esta iniciativa está diseñada para acelerar la ejecución de infraestructuras clave mediante el apoyo directo a los contratistas del Estado. Este fondo, que forma parte del plan quinquenal de la entidad, no solo busca proveer liquidez, sino garantizar que el desarrollo de las obras públicas no se detenga por falta de flujo de caja. Según explicó Farrugia, la estrategia se apoya en alianzas con la banca internacional y tiene una capacidad de escalabilidad que podría alcanzar hasta los $3,000 millones de dólares.

Uno de los puntos medulares de esta estrategia es la previsibilidad financiera. Farrugia enfatizó que, cuando un proveedor tiene la certeza de su fecha de pago, desaparece la necesidad de encarecer las obras para cubrir riesgos financieros. Al respecto, el gerente destacó que la seguridad en la fecha de pago permite a las empresas ser más competitivas, lo que se traduce en ahorros para el Estado. El esquema ya está mostrando resultados tangibles con aprobaciones por el orden de los $1,400 millones de dólares vinculadas a contratistas de instituciones como el MOP, Meduca, Minsa, Minseg y Miviot.
Específicamente, el sector vial ha sido uno de los más beneficiados, con cerca de $260 millones de dólares aprobados para el Ministerio de Obras Públicas, permitiendo el financiamiento de más de 30 proyectos previstos para este 2026 en todo el país. La factibilidad de este instrumento financiero tiene como referente principal el éxito logrado en la construcción de la Ciudad de la Salud, donde la Caja de Ahorros fue el propulsor principal del financiamiento, consolidando ahora su rol en la banca comercial para impulsar la reactivación económica.