BUENOS AIRES, 13 de mayo. /TASS/. La Fiscalía General de Perú solicitó al tribunal que condene al candidato presidencial Roberto Sánchez a cinco años y cuatro meses de prisión en el caso de falsificación de documentos financieros del partido de izquierda Juntos por el Perú, informó la emisora de radio RPP.
El medio indicó que se trata de documentos que el partido presentó en 2020 y 2021. Los abogados de Sánchez consideran que, aunque él es el líder del partido político, no debe ser responsable de posibles falsificaciones en los informes financieros.
El 12 de abril se celebró la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Perú. Aunque el Jurado Nacional de Elecciones de Perú aún no ha anunciado oficialmente sus resultados, según los datos obtenidos tras el procesamiento del 99,75% de las actas, la candidata del partido conservador Fuerza Popular, Keiko Fujimori, y Sánchez pasan a la segunda vuelta de las elecciones, que se celebrará el 7 de junio.
Sánchez fue ministro de Comercio Exterior y Turismo en el Gobierno del expresidente Pedro Castillo, destituido por juicio político en diciembre de 2022 y bajo custodia acusado de intento de rebelión. El candidato propone pasar de un modelo económico basado en materias primas a uno mixto, devolver al Estado el control sobre los recursos naturales estratégicos, introducir impuestos más altos para los ricos y estimular el desarrollo de pequeñas y medianas empresas. Como ministro, promovió la cooperación con China.
Por su parte, Keiko Fujimori es hija del expresidente Alberto Fujimori, quien gobernó Perú de 1990 a 2000. La candidata ha llegado a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en tres ocasiones, pero ha perdido. En caso de victoria, Fujimori tiene la intención de utilizar la inteligencia militar y otras unidades de las Fuerzas Armadas para combatir la violencia y el crimen organizado, así como transferir el control del sistema penitenciario a los militares durante el tiempo que dure su reforma completa. A su vez, aboga por una cooperación más estrecha con Estados Unidos y los líderes de derecha de los países de la región.